Sunday, February 5, 2012

Masturbación: ¿Qué piensa Dios sobre este asunto?

Muchos jóvenes solteros luchan con la masturbación. Se sienten culpables pero a la vez confundidos y abrumados sobre cómo abandonar este hábito.
¿Es posible superar este comportamiento?

Cualquier discusión sobre la masturbación debe comenzar considerando nuestros puntos de vista sobre el sexo en general. Como en muchas otras áreas, el mundo ha corrompido algo que Dios diseñó para bien. Hemos rendido culto al placer sexual en vez de recibirlo con acción de gracias. La forma en que vemos la sexualidad tiene un efecto en nuestras acciones. Cuando tenemos un pasado de promiscuidad sexual o abuso, puede ser difícil para nosotros ver la sexualidad como un regalo de Dios. Él puede ayudarnos a verlo como algo bueno. La sexualidad es la esencia de nuestra existencia. No podemos separarla de quien somos. Nuestros cuerpos son obra de Dios. Por tanto, el sexo —el cual es parte de esa creación— es bueno.

Fin de la soledad

La sexualidad fue creada por Dios para acabar con la soledad del hombre. Después de crear el mundo Dios dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada...Entonces Dios el Señor hizo que el hombre cayera en un sueño profundo y, mientras éste dormía, le sacó una costilla y le cerró la herida. De la costilla que le había quitado al hombre, Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre, el cual exclamó: «Ésta sí es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Se llamará "mujer" porque del hombre fue sacada.» Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza.» (Génesis 2:18; 21-25). Dios dijo que había un aspecto que "no era bueno", el hecho de que Adán estuviera solo. Así que creó a Eva. El sexo es Su don maravilloso, operando como un imán para acercar a dos personas.

En este contexto, analicemos un poco el tema del sexo solitario.
La masturbación trae un alivio físico, pero nunca puede satisfacer emocionalmente, no es una experiencia compartida. Está dirigida hacia uno mismo. La experiencia sexual que fue diseñada para ser compartida con otra persona, es consumada en la soledad en silencio. La masturbación es un comportamiento auto-céntrico. La masturbación no nos lleva a relacionarnos sino a alejarnos. En vez de resolver nuestro aislamiento, la masturbación contribuye al problema. En la masturbación estamos tratando de satisfacer nuestro deseo sexual, pero en una forma inmadura. Recibo mucho correo de personas atrapadas en el círculo vicioso de la adicción a la masturbación. Lo hacen porque se sienten tensionados, estresados, enojados, solos, con falta de ocupación, etc. Quieren detenerse pero no pueden. Algunos logran pasar semanas e incluso meses sintiéndose libres, hasta que algo ocurre que los lleva a empezar nuevamente. La masturbación abre la puerta para otros pecados sexuales. Generalmente aquellos atrapados en la masturbación también están atrapados en la pornografía. La masturbación es impulsada por la lujuria y la fantasía.

Quizá esto explica por qué
la masturbación nos deja con sentimientos de culpabilidad y vergüenza. De algún modo cada persona sabe que el sexo fue diseñado para ser compartido y la masturbación no cumple ese propósito. Pero a menudo la culpa y la insatisfacción asociada con la masturbación nos mantiene en un círculo vicioso de fracaso. Enredamos cuerdas de vergüenza y soledad a nuestro alrededor.

Algunos creen que porque la palabra masturbación no es específicamente mencionada en la Biblia, entonces Dios no considera la presencia o ausencia de esta actividad como algo importante. Pero, ¿es esto cierto? ¿Es Dios verdaderamente mudo acerca de la masturbación? ¿Es la ausencia de esta palabra en la Biblia la forma de Dios de dar su aprobación para que los hombres y mujeres satisfagan su carne en la masturbación? Aunque la palabra en si no está en la Biblia, hay principios bíblicos que tienen que ver con la pornografía y la masturbación.

La masturbación no es un regalo de Dios para los solteros y tampoco una forma de prevenir otros pecados sexuales. Es complacer a la carne, lo cual lleva a la esclavitud. Juan 8:34 dice “Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado”. La masturbación nos lleva a vivir de acuerdo con los deseos de la carne y nos convierte en esclavos de las bajas pasiones. La Biblia nos advierte acerca de esta clase de actividades: “Por tanto, hermanos, tenemos una obligación, pero no es la de vivir conforme a la naturaleza pecaminosa. Porque si ustedes viven conforme a ella, morirán; pero si por medio del Espíritu dan muerte a los malos hábitos del cuerpo, vivirán.” (Romanos 8:12-13).

En realidad, la masturbación es una elevada expresión de narcisismo y auto-idolatría. Es engañarse y esclavizarse. ”Como a ustedes todavía les cuesta entender esto, se lo explico con palabras sencillas y bien conocidas. Antes ustedes eran esclavos del mal, y cometían pecados sexuales y toda clase de maldades. Pero ahora tienen que dedicarse completamente al servicio de Dios. Cuando ustedes eran esclavos del pecado, no tenían que vivir como a Dios le agrada.” (Romanos 6:19-20). Este texto nos enseña que cuando ofrecemos las partes nuestro cuerpo para pecar, nos convertimos en esclavos del pecado. La masturbación solamente “alivia la presión” temporalmente. La presión volverá pronto y la masturbación tendrá que ocurrir una vez más, y otra vez más, y otra vez. Pero si ofrecemos las partes de nuestro cuerpo para la rectitud, nos volveremos esclavos de la rectitud. Entonces, presenta tu cuerpo como un sacrificio vivo; el ofrecer las partes de tu cuerpo a Dios y tu esclavitud a Jesucristo producirá libertad del habito esclavizante de la masturbación. 


La masturbación obsesiona la mente con los deseos de la carne, imprime las imágenes de desnudez y sexo en la mente. Con cada acto de masturbación, esa imagen es más clara y más intensa y se puede convertir en una herramienta del diablo para crear una fortaleza en la mente. ” Es verdad que vivimos en este mundo, pero no actuamos como todo el mundo, ni luchamos con las armas de este mundo. Al contrario, usamos el poder de Dios para destruir las fuerzas del mal, las acusaciones y el orgullo de quienes quieren impedir que todos conozcan a Dios. Con ese poder hacemos que los pecadores cambien su manera de pensar y obedezcan a Cristo.” (2 corintios 10:3-5). “Por eso, los que viven obedeciendo sus malos deseos no pueden agradar a Dios.” (Romanos 8:8). Aquel que está practicando la masturbación esta “en la carne” y es esclavo de la lujuria. Está ofreciendo los miembros de su cuerpo en esclavitud y su mente está siendo programada para satisfacer los deseos de la carne. “Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne, porque el deseo de la carne es contra el Espíritu y el del Espíritu es contra la carne; y estos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisierais.” (Gálatas 5:16-17).

La masturbación puede ser un indicador de un problema más profundo el cual puede no ser sexual. Pero el problema ha sido tomado en una forma sexual. Gran parte del tiempo de masturbación es un indicador de una insatisfacción con nosotros mismos y con nuestra vida. Podemos estar intentando superar el descontento buscando el placer temporal que la masturbación ofrece. La masturbación usada como una forma de almohadilla nunca tendrá éxito en ayudar a traer satisfacción a la vida de uno.

Nuestra meta es llegar a ser personas maduras.
La masturbación nos mantiene en la inmadurez. Parte del crecimiento es aprender a subyugar la forma en que manejamos nuestros impulsos sexuales. Muchos de nosotros nunca hemos aprendido cómo hacer eso.

Antes que podamos dominar nuestro impulso sexual, necesitamos reconocerlo como un don de Dios. No lo podemos simplemente desechar. Ni tampoco podemos orar para que desaparezca. Desecharlo sería desechar algo que Dios nos dio para que formara parte nuestra. Nuestro impulso sexual es un regalo de Dios.

Consejos útiles para romper el hábito a la masturbación

Conoce tu meta. Tener una meta significa que tienes algo que conseguir. Pero en vez de tener la meta "quiero dejar de masturbarme", intenta otro aspecto. Una mejor meta es, "quiero llegar a ser maduro y crecer en mi masculinidad" (o femineidad, según el caso). La masturbación nos impide llegar a ser maduros. Reconoce que la masturbación alimenta inseguridad en tu sentido de identidad sexual. El dominar la masturbación es un paso más para crecer seguro en tu identidad sexual.

Reconoce que la represión no es la respuesta. Tú no puedes reprimir tu impulso sexual y pretender que no existe; eso sólo te traerá frustración. Tienes que encarar el hecho: Parte del ser humano es tener un deseo por el sexo. Jesús quiere ayudarte a vivir en paz con esos sentimientos.

Reconoce la verdad de que tú puedes superar la masturbación. No es verdad que los impulsos sexuales, si no se cede a ellos, llegan a un punto que estallan. No eres una víctima de deseos incontrolables. Puedes sentirte como que no puedes dejar de masturbarte. Puedes pensar que la presión sexual es demasiado irresistible. Si te sientes así, tu cuerpo te está engañando.

Reconoce que va a tomar trabajo de tu parte el desarrollar resistencia para superar tus deseos egoístas de placer. Recuerda la meta: "crecer en madurez". El crecimiento a menudo viene acompañado de dolor. Fue idea de Dios darnos buenos sentimientos. Pero no vamos a ser regidos por esos deseos.

Permite que la gracia crezca en ti. Puede que sientas deseos de rendirte ante la tentación de volver a hacerlo una vez más. Estos deseos pueden lograr que vuelvas tus ojos a ti mismo en vez de volverlos a Dios. Busca más de Dios y aprende a deleitarte en su presencia. La Biblia nos dice en 1 de Corintios 2:9 “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las que Dios tiene preparadas para los que le aman.”

Enfócate en el amor de Dios para ti y Su gracia en ayudarte. Puede ser que caigas, pero puedes levantarte e intentarlo de nuevo. Fue así como aprendiste a caminar ¿Qué hay con respecto a los pecados más sutiles como son la codicia o la envidia?  Superar la masturbación es sólo una parte del gran cuadro de crecer maduros en Cristo en todas las áreas de nuestra vida.

La masturbación es una puerta a la esclavitud y puedes pasar allí muchos años. ¡Dios te permita descubrir la libertad que hay en Cristo y escoger las cosas que le agradan a Él!

Integridad online (e-mail integridadonline@gmail.com)
Recursos consultados para este articulo en Internet:

Saturday, January 7, 2012

TU ACTITUD FRENTE A LA ADICCIÓN


Cuando niños, a la mayoría de nosotros se nos enseñó que no debíamos ver las revistas sucias que se venden en algunos puestos donde se vende la prensa, o leer esos mensajes que se escriben en las paredes de los baños públicos.  Pero desafortunadamente nuestro aprendizaje quedó en puro conocimiento pues nuestros ojos y nuestras mentes siempre se fijaban en esas imágenes y palabras que incitan al estímulo sexual. Además, con era del video, el DVD  y el Internet, la pornografía se encuentra a un clic de distancia.

¿Qué es la pornografía? ¿Son imágenes que degradan a las  mujeres y los hombres? ¿Son fotos de personas sin ropa? ¿Son retratos de una aventura sexual? ¿Es una frase escrita en un baño público? Podemos decir que es todo esto y mucho más. 

 La pornografía es una imagen visual que permite y fomenta el deseo de ver el cuerpo desnudo de otra persona -sea del mismo sexo o del opuesto. Puede ser evidente o sugestiva. Engancha en una forma compulsiva.  Mirarla  conduce a que deseemos ver más y más
Una vez es demasiado y mil veces nunca serán suficientes. El usuario de la pornografía queda enganchado en un espiral que cada vez lo conduce hacia imágenes más degradantes y al igual que el adicto a las drogas, con su uso irá perdiendo la sensibilidad y continuamente tendrá que buscar algo mas “fuerte”.

La Palabra de Dios dice en Habacuc 2:15 dice: "¡Ay de ti, que emborrachas a tu prójimo! ¡Ay de ti, que lo embriagas con vino para contemplar su cuerpo desnudo!" (NVI).  El profeta ni siquiera sugiere que un acto sexual se lleve a cabo, sólo pone el énfasis en echar un vistazo a un cuerpo desnudo. Hay que tener en cuenta dos aspectos que se mencionan en este versículo: La definición que hace de la pornografía y La relación que existe entre el alcohol y la pornografía 

Es importante mencionar que frecuentemente se utiliza el alcohol para preparar a una persona a ser seducida.  Cuando él o ella han tomado algo de alcohol, es mucho más fácil que se quite la ropa. En segundo lugar, generalmente se requiere que el seductor esté embriagado (especialmente si lo que piensa a hacer está fuera de los parámetros tradicionales). Es comprensible que un padre de familia respetable se tome un trago antes de ir a una tienda donde se vende material pornográfico.  Durante un viaje de negocios, un trago ayuda a  ser más indulgente con uno mismo para ver un vídeo o para cometer un acto sexual ilícito.  Evita el alcohol, especialmente si eres  vulnerable a la tentación sexual.

 Es necesario que comencemos a ver a la pornografía en términos más amplios que  los que solo la definen como meras fotografías de cuerpos desnudos o semidesnudos. Cualquier dibujo, foto, estatua, anuncio publicitario, escrito, etc. que pueda excitarnos sexualmente es pornografía. Quizás no tengamos revistas pornográficas explicitas, pero sin embargo podemos tener revistas de catalogo de ropa interior, o trajes de baño, o revistas de tiendas por departamentos que utilizan la desnudez dentro de su publicidad. ¿Alguna vez  ha sido seducido por los anuncios publicitarios de trajes de baño o de ropa interior que despiertan en algún sentido el lívido sexual? Eso es en realidad pornografía.  Un tipo de pornografía a la que somos indulgentes incluso cuando tenemos a nuestros seres queridos muy cerca.
  
¿Existen cristianos adictos a la pornografía? Claro que sí. Muchos cristianos tratan de esconder su cristianismo mientras se sumergen en estas actividades. Las estadísticas en los Estados Unidos muestran que más del 50% de los hombres que asisten a la iglesia están luchando con algún tipo de adicción a la pornografía.


Solución a la Pornografía

Necesitamos crear un ambiente en nuestras iglesias, donde hombres y mujeres que luchan contra la pornografía y otros problemas sexuales puedan hablar de sus luchas.  Uno de los más grandes aliados de Satanás es la oscuridad y el secreto.  Una persona debe admitir sus caídas sin temer a ser rechazado, regañado o puesto en evidencia. El acto de admitir los errores tiene un efecto poderoso para romper el ciclo del secreto. Esta es una de las bases fundamentales de los grupos de apoyo como el grupo Celebremos la Recuperación o sexolicos anónimos.

Santiago 5:16 dice:”Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.

La confesión a Dios es muy importante.  Busca el consejo de su pastor, de un anciano o de un consejero que te ayudará a trabajar detalladamente en tu pecado.  Además de confesar, es decir manifestar a Dios tu pecado, también  necesitas el arrepentimiento. Arrepentirse significa darse la vuelta, tomar la dirección opuesta, cuando tratamos con la pornografía, es una decisión que debe hacerse continuamente.  No dejes de arrepentirse, aunque sea la millonésima vez.

Además se requiere que te apartes completamente de la pornografía.  Este es un llamado a que limpies la casa completamente.  Deshazte de cualquier revista, video o estímulo pornográfico en tu hogar, automóvil u oficina. Si debes deshacerte de los aparatos de vídeos hazlo. Está atento a cualquier material que exponga pornografía indirecta o sutil que se encuentre en revistas generales. Estas revistas no son tan inocentes como aparentan. Deshazte de las películas para adultos que puedan tener escenas pornográficas (sean implícitas o explícitas). 

Si la pornografía no es tu problema, es posible que Dios te esté llamando a que limpies tu hogar de cosas muy sutiles. Puede ser que Dios te esté llamando a apoyar a aquel que vive en tu casa y que sí está luchando. Puede que tengas que escuchar cosas que  te pongan en un estado incómodo. Pero si a tu lado hay cristianos que  necesitan ser libres de la pornografía, lo que ellos necesitan es el apoyo de las personas de la iglesia. Se parte de esta comunidad de amor y de aceptación.

Tuesday, December 6, 2011

APRENDIENDO A VIVIR MÁS ALLÁ DE LAS APARIENCIAS


Pongámoslo de esta forma, preferirías que nadie supiera del problema que tienes. Tener una adicción a la pornografía es algo que usualmente nadie anuncia públicamente (o incluso admite a sí mismo). Es por eso que la adicción a la pornografía es llamada “el pecado secreto”, y la mayoría de las personas lo mantienen en secreto. Yo lo sé porque por muchos años lo mantuve en secreto.

Nunca quise que nadie se enterara, y las razones eran una mezcla de orgullo y miedo. No quería que la gente me viera de forma diferente. Tenía miedo de lo que pudieran pensar. Tenía miedo de perder a mis amistades. Tenía una imagen que mantener, una imagen que yo quería que la gente tuviera de mi, y si ellos hubiesen sabido lo que realmente ocurría conmigo en mi interior, creo que ellos hubieran cambiado.

Los hombres necesitamos cada onza de fuerza disponible para luchar contra el poder seductor de la pornografía. Una actitud tranquila y relajada al respecto puede ser mortal. La pornografía no es algo trivial. No es un rito en el que el muchacho se convierte en hombre o una actividad aceptable para mostrar la verdadera masculinidad. La pornografía es un pecado que arruina nuestras relaciones con Dios y con el resto de la humanidad.  Hace casi 2000 años Santiago escribió estas palabras: "Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte" (Santiago 1:15).


Si realmente quieres cambiar, tienes que superar el orgullo y el miedo que te detienen para buscar ayuda de otros. Por supuesto que hay algunos a quienes no les importa cambiar y no desean dar este paso, pero si tu realmente quieres romper la adicción, entonces las apariencias ante otros no debe ser tu prioridad. Es mucho más que apariencias, se trata  de VIVIR, de vivir la vida que Dios quiere que vivas, en libertad, con alegría de vivir y con autenticidad. Dios quiere que seamos capaces mantener una relación cercana y amorosa con él y con otras personas. ¿Cuándo fue la última vez sentiste que podías ser sincero con Dios, con tus amigos y con tu familia?

¿Qué sentido tiene vivir de apariencias? ¿Lucir de una forma ante tus amistades y la gente que te rodea, y al mismo tiempo ser completamente diferente en tu interior? Si. Es cierto, quizás podamos engañar a la gente por algún tiempo, pero al final, somos nosotros los que perdemos.

Al final del día tienes que preguntarte que es más importante para ti. ¿Es tu apariencia? ¿Es la imagen que tratas de mantener? ¿O es el cambio verdadero y una vida plena? 

La pornografía te lleva a hacer cosas que nunca pensaste qué harías. El pecado te lleva más allá de donde quieres ir. Te mantiene más tiempo del que quieres estar y te cuesta más de lo que quieres pagar.

En este ministerio de Integridad Online estamos dispuestos a ayudarte y escucharte. Queremos que tomes los pasos necesarios para romper el ciclo adictivo de la pornografía y el pecado sexual. Ofrecemos consejería gratuita y un curso a través del Internet que te ayudará a romper tu adicción. No hay cadena que Jesucristo no pueda romper. Escríbenos un correo privado y confidencial a integridadonline@gmail.com


Diego Bedoya

Saturday, November 12, 2011

LA LUCHA CON EL PECADO Y EL CAMINO DE SALIDA

El hombre atado al pecado sexual tiene esperanza por medio del poder transformador de Jesucristo. El puede liberar a todos los adictos de su cautiverio. Cuando el hombre establece en su vida los principios de la verdad de Dios, la justicia divina, la fe y así sucesivamente, entonces crecerá en espíritu y tendrá el poder de resistir las tentaciones que le son atractivas a su naturaleza pecaminosa. La verdadera victoria del cristiano depende de cuán dispuesto está a dejar que Dios lo cambie a fondo. Ocurre como en el deporte, donde un atleta llega a ser una estrella solo por medio de un entrenamiento eficaz y constante. De la misma forma, el creyente llega a ser victorioso permitiendo que Dios lo conduzca hacia la madurez de su carácter.

La respuesta para los creyentes en Cristo es que Dios cambia a las personas desde adentro hacia afuera. Este cambio ocurre cuando la persona admite la necesidad de cambiar e inicia una batalla contra su comportamiento pecaminoso, experimentando un genuino rechazo a ese estilo de vida. Tal transformación no solo implica renunciar al pecado. Es mucho más profunda que solo abstenerse. Es necesaria una remoción profunda y radical de todo su mundo interior, a fin de que Dios lleve a la persona al lugar donde sea capaz de desechar los ídolos de su vida. La persona ha alimentado y protegido su ídolo en el curso de los años porque  lo adora y lo desea. La obra de Dios consiste en llevarlo de forma gradual al lugar donde ya no lo desee.

Es necesario que haya una guerra antes de que la persona odie su pecado. Un nuevo rey debe ser elevado al trono. El antiguo reino bajo la soberanía de uno mismo debe ser derrotado. La persona que se convierte en un seguidor de Cristo y trata de mantener el control de su vida no se ha sometido al  señorío de Jesucristo. Y todo lo que esta persona puede hacer es tratar de abstenerse de su vicio dominante. Por otro lado, el hombre que ha permitido que Dios eche abajo el dominio que tiene sobre sí mismo, posee una nueva riqueza de valores infundidos en su ser. Esto es a lo que se refería Pablo cuando dijoDe modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas” (2 Corintios 5:17)
El dio una versión más completa de lo que significaba cuando escribió a la iglesia de Éfeso: Esto, pues, digo y requiero en el Señor: que ya no andéis como los otros gentiles, que andan en la vanidad de su mente, teniendo el entendimiento entenebrecido, ajenos de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón; los cuales, después que perdieron toda sensibilidad, se entregaron a la lascivia para cometer con avidez toda clase de impureza. Mas vosotros no habéis aprendido así a Cristo, si en verdad le habéis oído, y habéis sido por él enseñados, conforme a la verdad que está en Jesús. En cuanto a la pasada manera de vivir, despojaos del viejo hombre, que está viciado conforme a los deseos engañosos, y renovaos en el espíritu de vuestra mente, y vestíos del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia y santidad de la verdad” (Efesios 4:17-24).

Todo ser humano posee un sentido innato de autodeterminación y de autosuficiencia. Cuando una persona se convierte en seguidor de Cristo, se ha colocado inevitablemente en un camino en el que chocara con la voluntad de Dios, sin que importe la gravedad de su pecado. En efecto, la entrada misma al reino de Dios se fundamenta en que la persona vea que su forma de vida ha estado equivocada y que por lo tanto debe ser cambiada. El término bíblico que se utiliza para describir la solución a este problema se llama ARREPENTIMIENTO.

 Muchos suponen que cuando al principio se convirtieron en cristianos experimentaron el arrepentimiento y que ahora pueden dirigirse hacia cosas más importantes de la vida cristiana. Para muchos, la experiencia de la conversión inicial no solo es en sí muy débil, sino que es apenas la primera de una serie de tales encuentros con Dios a lo largo de toda la vida. Mucho de la naturaleza humana caída necesita ser cambiado. Dios no anda buscando más gente que sepa como aparentar ser religiosa o que hable de lo más novedoso de lo “cristiano”. El anda buscando cómo transformarnos desde adentro para que podamos llevar la imagen de Jesucristo al mundo sin salvación.



Entonces el verdadero arrepentimiento es mucho más que alinearnos con la religión cristiana. Es experimentar un cambio en la manera como uno piensa. Es absurdo que una persona piense que puede “arrepentirse” de cualquier pecado y que sin embargo rehúse cambiar su forma de pensar. El arrepentimiento espiritual es una experiencia por medio de la cual se altera la voluntad de una persona con el propósito expreso de ponerla en línea con la voluntad de Dios. Jesús lo confirma cuando dice: No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mateo 7:21).

La persona que desea vivir una vida de obediencia, pero que de continuo falla, debe atender el problema que tiene con su voluntad. El hombre en pecado sexual hace lo que le place, comete actos de pecado sexual porque los disfruta. Pablo afirma en 1 Tesalonicenses 4:3-5: “pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación; que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor; no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios”.

Si estas luchando con el pecado sexual en tu vida y deseas recibir ayuda puedes contactarnos aintegridadonline@gmail.com  
El camino a la libertad del pecado empieza cuando hablamos con alguien sobre eso que hemos mantenido en la oscuridad. Por tanto, confesaos vuestros pecados unos a otros, y orad unos por otros para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede lograr mucho” (Santiago 5:16).

Adaptado del libro “En el altar de la Idolatría Sexual” de Steve Gallagher.

Tuesday, August 30, 2011

SEIS MENTIRAS QUE LA PORNOGRAFÍA LES DICE A LAS MUJERES

No cabe duda que la pornografía se ha convertido en una tendencia predominante  en nuestra cultura, con su mal olor detectado casi en todas partes. Se puede decir sin lugar a duda que la pornografía es uno de los brebajes engañosos preparados por Satanás, el "padre de todas las mentiras". Las mujeres que se someten a la pornografía están  permitiendo que  sus perspectivas y sus corazones estén siendo influenciados por al menos una media docena de  premisas falsas que se transmiten a través del porno.

Mentira # 1: "mi valor como persona depende de mí atracción sexual".
Entre más una  joven mira pornografía, más esta falsedad se afianzará en su pensamiento. Ella  constantemente se estará comparando son  las demás. Si es delgada,  lamentará el hecho de que ella no es más voluptuosa. Si tiene una figura completa,  deseará que fuera delgada. Los demonios  utilizan esta mentira para atormentar constantemente a las mujeres. La verdad es que su valor es en su vida con Dios. Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.” (Salmos 139:13-14)

Mentira # 2: "El sexo es lo más importante en la vida".  
Este es el tema predominante tejido a través de cada escena de  películas de entretenimiento para adultos. Las que creen en esta mentira ya tienen un historial de perseguir un placer tras otro en la vida, siendo el  placer sexual el objetivo principal. La verdad es que el sexo es una adición maravillosa a la vida, pero el sexo en sí mismo nunca puede proporcionar satisfacción duradera.  Todo el que beba de esta agua volverá a tener sed —respondió Jesús—, pero el que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás (Juan 4:13)   Yo  soy  el pan de vida —declaró Jesús—. El que a mí  viene  nunca  pasará  hambre,
y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed.”    (Juan 6:35)


Mentira # 3: "las chicas de la industria del porno tienen el tiempo de sus vidas".
NO, estas chicas están ahí porque lo ven como una forma fácil de obtener dinero y fama. Cualquier chica que piense que las actrices y modelos porno se divierten haría  bien en considerar lo que dice una ex estrella sobre ello. "Nunca disfrute tener sexo," escribe Shelly Lubben. "Nunca quería sexo, y de hecho estaba más dispuesta a  pasar tiempo tomando whiskey  que con modelos con los que me pagaban para que fingiera placer”.

Mentira # 4: "El sexo no es algo sagrado."
Dios creó la sexualidad como un medio para que el  marido y su esposa  expresen físicamente  su más profunda devoción entre sí. La industria de entretenimiento para adultos ha hecho todo lo posible para devaluar esto a un  comportamiento puramente animal. Luego Dios el Señor dijo: «No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada.  Dios el Señor hizo una mujer y se la presentó al hombre, el cual exclamó: «Ésta sí es hueso de mis huesos  y carne de mi carne». Por eso el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su mujer, y los dos se funden en un solo ser. En ese tiempo el hombre y la mujer estaban desnudos, pero ninguno de los dos sentía vergüenza. (Génesis 2:18-25 NVI)


Mentira # 5: "Complacer mis deseos sexuales es liberador."
La imagen que transmiten es una de  mujeres despreocupadas reclamando su libertad  para  experimentar completamente el  placer más grandioso de la vida. La verdad es que el  pecado siempre lo  trae uno a una  terrible esclavitud. Millones de personas que han comprado  esta mentira viven en  una esclavitud perpetua. Los "placeres pasajeros del pecado" hace rato se han marchado; todo lo que queda  ahora son las demandas siempre presentes de una adicción implacable.


Mentira # 6: "el sexo ilícito no tiene consecuencias".
Las imágenes de deliciosas sonrisas y momentos emocionantes de éxtasis no te revelan la verdad de lo que viene después: vergüenza, culpabilidad, pérdida de autoestima, enfermedades de transmisión sexual y quizás la peor de todas: la corrupción del alma humana. La pornografía distorsiona la perspectiva de una persona sobre la sexualidad, contamina la mente, cauteriza la conciencia, endurece el corazón y  llena la vida interior de perversión.

La pornografía promete enorme satisfacción pero deja al usuario en la miseria absoluta. Esa es la verdad que los pornógrafos nunca les dirán a las chicas que sucumben a la tentación.

Steve gallagher es el fundador y Presidente de ministerios  vida pura.
http://www.purelifeministries.org/index.cfm?pageid=182

Sunday, July 31, 2011

LA MENTE DEL ADICTO A LA PORNOGRAFÍA

El proceso  que  puede llevar a una persona a comportamientos sexuales adictivos o compulsivos, se conoce como adicción sexual. Es un estado patológico al que entramos cuando nuestra capacidad por placer sexual o intimidad disminuye mientras que nuestra exposición a intenso estimulo sexual (tal como pornografía en el Internet) aumenta. La condición incluye factores biológicos y de comportamiento.

Para poder entender la adicción sexual, necesitamos tener un entendimiento básico de cómo el cerebro, el más poderoso órgano sexual en nuestro cuerpo, procesa el estímulo sexual. Sabemos que hay un cóctel de químicos en nuestro cerebro que energiza la atracción y el romance. Esos químicos son totalmente diferentes de la mezcla que fomenta el amor profundo y la atracción a largo plazo.

Uno de esos
químicos de la atracción y el romance es conocido como Dopamina, un neurotransmisor que crea intensa energía, euforia, atención focalizada, y motivación para conseguir premios. Es liberado por el cerebro cuando somos expuestos, entre otras cosas, a la pornografía y la excitación sexual. Un diferente químico, Oxitocina, es quien promueve sentimientos de conexión, unión y cariño. Este se produce y libera en el cerebro cuando abrazamos a nuestra esposa o hijos, y cuando una madre esta lactando a su bebe. También hay otros, como la Serotonina y la Adrenalina, que juegan un papel de soporte. Pero es en esta caja de pociones de amor que la pornografía se mueve.

 Fisiológicamente, en relaciones amorosas normales con gente real, nos movemos de un alto nivel de Dopamina (atracción y romance) a diferentes niveles de Oxitocina (relaciones estables). Pero si nosotros o nuestra pareja ha formado una "relación" con la pornografía y usa este material pornográfico regularmente para inducir orgasmos llenos de fantasía, nuestra "relación" con la pornografía nunca abandonará el estado inicial de atracción. Esta será siempre basada en el placer sexual. Entonces,
como la pornografía repetidamente provoca intenso placer sexual, nuestro cerebro produce más y más Dopamina, manteniéndonos atrapados en un intenso ciclo que imita las primeras etapas de infatuación, romance de fantasía y enamoramiento. Sobre estimular el cerebro con altas dosis de Dopamina hará que el cerebro se adapte e incremente los niveles de tolerancia. El resultado de incrementar la tolerancia es la desensibilización, algo similar a lo que los alcohólicos o drogadictos experimentan después de un repetido uso y abuso de su droga de elección. 

Con el tiempo, como se necesitará mayor estimulación sexual para conseguir el mismo placer, el adicto empieza a buscar nuevas y diferentes formas de incrementar los niveles de producción de Dopamina. Cambiara las revistas por vídeos, sexo en pareja por sexo en grupo, grotescos actos sexuales que antes eran impensables ahora le serán "normales", dejara de ser un observador para convertirse en un participante. Poniendo límites para luego derribarlos, empezando y prometiéndose a sí mismo que parará, y luego empezando otra vez. La adicción sexual es un lugar temeroso para estar porque uno no se ve a sí mismo como alguien enfermizo. Te dices a ti mismo y convences a otros de que eres normal, que no hay nada malo en lo que haces, que todo el mundo lo hace. "Es diversión que no hace daño a nadie", te dices a ti mismo.

Pero tú no puedes ver el largo y despacioso tobogán por el que estas cayendo. No puedes ver lo que realmente te está pasando porque estas parcializado y demasiado involucrado en tu pasado para querer realmente cambiar.


Lo que alimentas crece, y lo que privas de alimento muere. Si continúas alimentando el cerebro con nuevas y diferentes cantidades de intenso estimulo sexual, los deseos por una dosis mayor de Dopamina crecerán. Con cada nueva exposición, el cerebro construirá tolerancia, incrementando la necesidad por una mayor estimulación. 

Cuando alimentas tu adicción, al mismo tiempo te estás privando de intimidad saludable con personas saludables en el contexto de las relaciones sanas.
Tu principal relación se ha convertido en una relación con un objeto inanimado como una fotografía en tu pantalla de tu computador o un vídeo pornográfico. La intimidad sexual se ha convertido en tomar sin dar nada de tu parte, y el foco de tu atención es realmente en ti. Como tu sentido de pertenencia y aceptación por otros está siendo ignorado, o privado de alimento, tu sentido del ser y de significado decrece. El aumento de la soledad y el aislamiento son algunos de los resultados de la adicción.

Si estas luchando con la pornografia y estas buscando romper las cadenas que te atrapan, te desafiamos a buscar ayuda. Si gustas puedes escribirnos a integridadonline@gmail.com

Diego Bedoya


Fuentes: Porn Nation, by Michael Leahy

Wednesday, June 29, 2011

¿PUEDO RESOLVER ESTO A SOLAS?

Algunas  de las preguntas más frecuentes que recibo de aquellos que admiten tener luchas en su sexualidad son: ¿Puedo resolver esto a solas? ¿Realmente tengo que contarle a alguien sobre esto?  No importa quien hace la pregunta: joven o viejo, hombre o mujer, padre o adolescente, casado o soltero; la mayoría de nosotros queremos esconder aquella parte de nosotros que está afectada para evitar que nos juzguen o nos ridiculicen o pasemos una vergüenza.

Aunque esta es una reacción natural, no es una reacción saludable. Quizás eres un estudiante que acaba de admitir que el uso del chat o del Internet se ha salido de control, o quizás eres un hombre de negocios cuya infidelidad acaba de ser descubierta. Este es el momento de la verdad: ya no puedes seguir negando que hay un problema en tu vida. Quizás  te sientes tentado a usar este comportamiento como una excusa debido a tu edad, al estrés, a las circunstancias, etc. Nadie está tratando de obligarte a confesar que eres culpable, simplemente el admitir que tu comportamiento es problemático y poco saludable es el primer paso para poder continuar en la recuperación.

La gente tiene dificultad con este primer paso, mayormente porque solo ven el estigma asociado con la adicción sexual. Algunos lo ven como el peor pecado de la lista.

Hazte las siguientes preguntas:
·         ¿Te gusta realmente lo que estás haciendo?
·         ¿Es esta la vida que imaginaste para ti y tu familia?
·        ¿Crees que tu vida será mejor  si continuas con tu actual comportamiento?

Si respondiste que “no” a estas preguntas, has dado tu primer paso, has reconocido que tu vida no es lo que debería ser. Muchas personas están convencidas de que pueden vivir dos vidas, la normal, aquella que  incluye el mundo real y la gente real, y el mundo de fantasía, aquel que incluye imágenes en computador, situaciones imaginarias, separación del resto de la humanidad y una vida llena de secretos y de soledad.

Para algunas personas, esta doble vida ha sido un puerto  seguro  al cual han acudido en situaciones de estrés y de  dolor en su vida. Quizás has gastado una considerable cantidad de tus fuerzas manteniendo tu adicción oculta. Sabes que tu comportamiento es impropio, pero no buscas  ayuda. Sin embargo, si  eres honesto contigo mismo, ya has tratado de detenerte anteriormente y has vuelto a caer. Este es el comportamiento adictivo: te dices a ti mismo unas cien veces que no lo volverás a hacer. Logras detenerte por algún tiempo, pero algo ocurre en tu vida que genera una recaída y vuelves a hacerlo. Oras, lloras, y prometes no volver a hacerlo. Al final, nada funciona y terminas regresando a ese viejo hábito que esta destruyéndote por dentro.

¿Qué te detiene para compartir este problema con otras personas? Algunas respuestas comunes son: miedo, vergüenza y culpa. Adán y Eva también sintieron miedo y vergüenza cuando desobedecieron a Dios. Se escondieron de Dios y cubrieron sus cuerpos con hojas.

El pecado tiene ese efecto en nosotros. Produce separación, soledad, miedo y vergüenza. El pecado trata de convencernos de que no tenemos valor y que no somos deseados. La reacción de Dios hacia el pecado de Adán y Eva fue un justo juicio, pero también fue compasivo. El les hizo mejores ropas para aliviar su vergüenza. También les dio la promesa de que El enviaría un Salvador para redimirlos del pecado y de la muerte. Así mismo como heredamos el pecado a través de nuestros primeros padres, también heredamos la promesa de Dios de perdón y salvación, la cual se encuentra en Su Hijo Jesucristo.

Más allá del miedo, la vergüenza, la rabia y la soledad, existe otra razón por la cual la gente tiene miedo a compartir sus luchas con otras personas. En lo profundo de nuestro ser, estamos heridos en nuestro corazón y en nuestra alma. La tragedia de la historia de Adán y Eva es que alguna vez tuvieron intimidad pura el uno con el otro y con Dios. Nos conocíamos completa y verdaderamente y nos amábamos con un amor genuino, autentico y eterno. Este pecado en el huerto del Edén nos hirió a todos donde nos dolía más: en nuestra habilidad de dar y recibir amor autentico a Dios y a los demás.

Esta separación de Dios, que muchos en esta situación sienten, es el corazón del quebrantamiento sexual. Aun si eres un cristiano comprometido que odia pecar, este te mantiene alejado de Dios.

Nuestra inhabilidad para abrirnos a otros para ser conocidos completamente es lo que nos lleva a buscar intimidad falsa, temporal, egoísta, con sustancias y relaciones que nunca fueron diseñadas para cumplir esta función. Todas las drogas, el alcohol, la pornografía, el adulterio y el sexo del mundo, nunca podrán satisfacernos. Solamente una relación restaurada con Dios puede hacernos completos, y solamente a través de esta nueva unión podremos ser capaces de unirnos con otros en forma amorosa y saludable.

En esto consiste el amor verdadero: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como sacrificio para quitar nuestros pecados.” (1 Juan 4:10)