miércoles, 27 de marzo de 2013

¿Atrapado en la pornografía y quieres salir?


La realidad es que como hombres, todos tenemos nuestras batallas personales. Y para algunos es una tremenda lucha con la pornografía. Las mujeres son hermosas. Su belleza nos atrae. Sabemos donde encontrar porno y sabemos como mantenerla escondida. En nuestra cultura la línea no es clara en lo que llamamos pornografía. Las revistas, la televisión y el Internet la ponen en frente nuestro cada día de nuestras vidas.

Es tiempo de tomar algunas decisiones. Qué estamos haciendo con toda la basura que nos llega? la consumimos? la vamos a poner en nuestro cerebro o vamos a vivir por cosas que son mucho mejores? Hay un momento donde tenemos que reconocer que no estamos orgullosos de aquello que mantenemos escondido de nuestros seres queridos. La pregunta entonces es esta: Estas dispuesto a vivir una vida transparente?

El consumo de porno es en su raíz egoísmo puro. Es mi droga. Nadie lo sabrá. Es mi secreto. Es lo que hago en privado. Mi padre lo hizo. Todo el mundo lo hace y yo también. La pornografía es una fantasía diseñada para una cosa: mantenerte completamente para ti mismo. Es una mentira. La pornografía trata de decirte como el sexo debe sentirse y como debe lucir. La pornografía destruirá las relaciones alrededor tuyo. Te apartaras de la realidad por causa de este sucio secreto tuyo. Cuando consumes pornografía, esta llega a ser parte de tu vida y se convertirá en una adicción. DETENTE AHORA. Acaba con ella. Cambia hoy porque hay cosas mucho mejores que la pornografía para dar tu tiempo, tu dinero y tus energías.


Preséntate delante de Dios con honestidad y cuéntale tus luchas en oración, El de todas maneras ya lo sabe, cierto? pon toda tu basura en la mesa y reconoce que no lo puedes manejar y necesitas de la ayuda de Dios.

Encuentra alguien en tu vida en quien puedas confiar y déjale saber tus luchas. Un amigo cercano, tu pastor o sacerdote, un miembro de tu familia. Tu no estas solo, no deberías luchar y cargar esto en la soledad, Dios ha puesto personas alrededor tuyo que estarán dispuestas a caminar contigo mientras caminas hacia la libertad de la adicción a la pornografía. Entiendo que nosotros los hombres tendemos a guardar esas paginas oscuras de nuestras vidas para nosotros mismos, pero es tiempo de limpiar tu vida, es tiempo de buscar ayuda.

Empieza destruyendo la droga, destruye todo el porno que tengas en tu computador, o en tu cuarto. Bórralo permanentemente. Es tiempo de salir de todas esas cosas que te hacen tambalear y caer. Toma acciones concretas para apartarte de esos lugares físicos y esos sitios en el Internet. Mueve tu computador a un sitio mas publico en tu casa, mantén la puerta de tu cuarto abierta cuando estés en el Internet. Quizás debas instalar filtros en tu computador. El proceso de limpieza es algo continuo y no ocurrirá en una sola noche.

Como alguien que ha luchado con la pornografía puedo animarte hoy, hay libertad, es posible. Y esa libertad empieza hablando. El primer paso hacia la libertad y la sanidad es hablar con alguien. Cuando la verdad sale a la luz es cuando comenzamos el viaje hacia la recuperación.

Diego Bedoya
integridadonline@gmail.com

miércoles, 23 de enero de 2013

¿CRISTIANO Y ADICTO A LA PORNOGRAFIA?


TU ACTITUD FRENTE A LA ADICCIÓN


Cuando niños, a la mayoría de nosotros se nos enseñó que no debíamos ver las revistas sucias que se venden en algunos puestos donde se vende la prensa, o leer esos mensajes que se escriben en las paredes de los baños públicos.  Pero desafortunadamente nuestro aprendizaje quedó en puro conocimiento pues nuestros ojos y nuestras mentes siempre se fijaban en esas imágenes y palabras que incitan al estímulo sexual. Además, con era del vídeo, el DVD  y el Internet, la pornografía se encuentra a un clic de distancia.

¿Qué es la pornografía? ¿Son imágenes que degradan a las  mujeres y los hombres? ¿Son fotos de personas sin ropa? ¿Son retratos de una aventura sexual? ¿Es una frase escrita en un baño público? Podemos decir que es todo esto y mucho más. 

 La pornografía es una imagen visual que permite y fomenta el deseo de ver el cuerpo desnudo de otra persona -sea del mismo sexo o del opuesto. Puede ser evidente o sugestiva. Engancha en una forma compulsiva.  Mirarla  conduce a que deseemos ver más y más. 
Una vez es demasiado y mil veces nunca serán suficientes. El usuario de la pornografía queda enganchado en un espiral que cada vez lo conduce hacia imágenes más degradantes y al igual que el adicto a las drogas, con su uso irá perdiendo la sensibilidad y continuamente tendrá que buscar algo mas “fuerte”.

La Palabra de Dios dice en Habacuc 2:15 dice: "¡Ay de ti, que emborrachas a tu prójimo! ¡Ay de ti, que lo embriagas con vino para contemplar su cuerpo desnudo!" (NVI).  El profeta ni siquiera sugiere que un acto sexual se lleve a cabo, sólo pone el énfasis en echar un vistazo a un cuerpo desnudo. Hay que tener en cuenta dos aspectos que se mencionan en este versículo: La definición que hace de la pornografía y La relación que existe entre el alcohol y la pornografía 

Es importante mencionar que frecuentemente se utiliza el alcohol para preparar a una persona a ser seducida.  Cuando él o ella han tomado algo de alcohol, es mucho más fácil que se quite la ropa. En segundo lugar, generalmente se requiere que el seductor esté embriagado (especialmente si lo que piensa a hacer está fuera de los parámetros tradicionales). Es comprensible que un padre de familia respetable se tome un trago antes de ir a una tienda donde se vende material pornográfico.  Durante un viaje de negocios, un trago ayuda a  ser más indulgente con uno mismo para ver un vídeo o para cometer un acto sexual ilícito.  Evita el alcohol, especialmente si eres  vulnerable a la tentación sexual.

 Es necesario que comencemos a ver a la pornografía en términos más amplios que  los que solo la definen como meras fotografías de cuerpos desnudos o semidesnudos. Cualquier dibujo, foto, estatua, anuncio publicitario, escrito, etc. que pueda excitarnos sexualmente es pornografía. Quizás no tengamos revistas pornográficas explicitas, pero sin embargo podemos tener revistas de catalogo de ropa interior, o trajes de baño, o revistas de tiendas por departamentos que utilizan la desnudez dentro de su publicidad. ¿Alguna vez  ha sido seducido por los anuncios publicitarios de trajes de baño o de ropa interior que despiertan en algún sentido el lívido sexual? Eso es en realidad pornografía.  Un tipo de pornografía a la que somos indulgentes incluso cuando tenemos a nuestros seres queridos muy cerca.
  
¿Existen cristianos adictos a la pornografía? Claro que sí. Muchos cristianos tratan de esconder su cristianismo mientras se sumergen en estas actividades. Las estadísticas en los Estados Unidos muestran que más del 50% de los hombres que asisten a la iglesia están luchando con algún tipo de adicción a la pornografía.


Solución a la Pornografía

Necesitamos crear un ambiente en nuestras iglesias, donde hombres y mujeres que luchan contra la pornografía y otros problemas sexuales puedan hablar de sus luchas.  Uno de los más grandes aliados de Satanás es la oscuridad y el secreto.  Una persona debe admitir sus caídas sin temer a ser rechazado, regañado o puesto en evidencia. El acto de admitir los errores tiene un efecto poderoso para romper el ciclo del secreto. Esta es una de las bases fundamentales de los grupos de apoyo como el grupo Celebremos la Recuperación o sexolicos anónimos.

Santiago 5:16 dice:”Por eso, confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados. La oración del justo es poderosa y eficaz.”

La confesión a Dios es muy importante.  Busca el consejo de su pastor, de un anciano o de un consejero que te ayudará a trabajar detalladamente en tu pecado.  Además de confesar, es decir manifestar a Dios tu pecado, también  necesitas el arrepentimiento.Arrepentirse significa darse la vuelta, tomar la dirección opuesta, cuando tratamos con la pornografía, es una decisión que debe hacerse continuamente.  No dejes de arrepentirse, aunque sea la millonésima vez.

Además se requiere que te apartes completamente de la pornografía.  Este es un llamado a que limpies la casa completamente.  Deshazte de cualquier revista, vídeo o estímulo pornográfico en tu hogar, automóvil u oficina. Si debes deshacerte de los aparatos de vídeos hazlo. Está atento a cualquier material que exponga pornografía indirecta o sutil que se encuentre en revistas generales. Estas revistas no son tan inocentes como aparentan. Deshazte de las películas para adultos que puedan tener escenas pornográficas (sean implícitas o explícitas). 

Si la pornografía no es tu problema, es posible que Dios te esté llamando a que limpies tu hogar de cosas muy sutiles. Puede ser que Dios te esté llamando a apoyar a aquel que vive en tu casa y que sí está luchando. Puede que tengas que escuchar cosas que  te pongan en un estado incómodo. Pero si a tu lado hay cristianos que  necesitan ser libres de la pornografía, lo que ellos necesitan es el apoyo de las personas de la iglesia. Se parte de esta comunidad de amor y de aceptación.

Queremos ayudarte. Escribenos a integridadonline@gmail.com

martes, 20 de noviembre de 2012

TU BATALLA PERSONAL


 CONSEJOS PARA MANTENER LA INTEGRIDAD SEXUAL

1. Se honesto - Reconoce que la tentación sexual es inevitable en nuestra cultura obsesionada con el sexo. Las imágenes eróticas en las vallas publicitarias, películas, televisión y miles de otros estimulantes, te bombardean  a diario. Ser cristiano no te exime de la tentación - los más piadosos de los hombres pueden ser presa de ella. Así que el primer paso para mantener  la integridad sexual es ser honesto. Acepta  que la tentación sexual es un problema  que tienes que  enfrentar. Recuerda la advertencia del Apóstol Juan: Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos.

2. Ponte serio – Tu ya  debes saber a este punto  todos los estragos que el pecado sexual causa a todos los relacionados con ella. Lo que quizás no sepas es que todas las fantasías sexuales que alimentas, cada conversación sensual que  mantienes  a diario, o cada "segundo vistazo" que le das a alguien,  en es la semilla para el SIDA, el adulterio, el corazón destrozado, una vida arruinada. Ponte serio - si  entretienes la lujuria, estás bailando al borde de un precipicio. Toma medidas concretas ahora que  puedes. "La lujuria, cuando se concibe, da a luz el pecado, y el pecado, engendra la muerte". (Santiago 1:15)

3. Prepárate - Si  realmente crees que un terremoto esta por ocurrir, te preparas para ello y desarrollas  un plan de emergencia. Si realmente crees en la tentación sexual es común y puede llegar a ser fatal,  harás un "plan de emergencia" para cuando esta llegue. Decide de antemano qué hacer cuando te sientas tentado: cómo distraerte, a quién llamar, cómo escapar en momentos difíciles. Incluso el apóstol Pablo admitió: "Como un atleta entreno mi cuerpo para hacer lo que debería, no lo que quiero hacer. De lo contrario, me temo que yo mismo podría ser descalificado”. (1 Corintios 9:27)

4. Conéctate - El pecado sexual crece en la oscuridad. Si estás atrapado en cualquier vicio sexual, una cosa es cierta: El secreto que rodea tu comportamiento es lo que refuerza su poder sobre ti. Cualquiera que  sea la vergüenza que sientes de admitir tu problema a otra persona, la realidad es ésta: no puedes vencer esto por tu cuenta. Si pudieras, ¿no lo habrías  hecho ya? Toma la indirecta de Santiago: "confiésense unos a otros sus pecados, y oren unos por otros, para que sean sanados." (
Santiago 5:16) Encuentra un amigo cristiano maduro en quien puedas  confiar. Has a este amigo un socio en tu recuperación, y NUNCA asumas que has llegado a un punto en que ya no necesitas rendir cuentas.

5. Se radical - Si  eres serio sobre la integridad sexual, te alejaras  no sólo del pecado sexual particular al que eres  más propenso  (fantasear,  pornografía , adulterio, fornicación, masturbación, prostitución), sino que también te alejaras de cualquier persona o cosa que te tiente a pecar. A veces, incluso una actividad legítima (ciertas películas, música o clubes, por ejemplo) pueden estar bien para que otras personas las  disfruten, pero no para ti. Se radicalmente  honesto acerca de tu estilo de vida, todo lo que en ella te haga  propenso al pecado sexual  se tiene que ir. "Todas las cosas me son lícitas", dijo Pablo, "Pero no todas son edificántes. No dejare que nada me domine." (1 Corintios 6:12)

6. Busca Ayuda - Los pecados sexuales son a menudo un síntoma de  necesidades emocionales más profundas que un hombre está tratando de satisfacer en todas las formas equivocadas. El arrepentimiento del pecado en sí es un primer paso necesario, pero reconocer los conflictos o necesidades que te llevaron a ese comportamiento puede ser el siguiente paso,  requiriendo quizás algún tipo de atención especializada de un profesional cristiano. No dudes en buscar consejería si estás atrapado en ciclos de comportamiento fuera de control. La respuesta que  necesitas puede ser algo más que "orar y dejar de hacerlo!" El Rey David (que no fue ajeno al pecado sexual, por cierto) se refugió en la tutoría inteligente de Samuel. (1 Samuel 19:18) Si estás dispuesto a buscar ayuda profesional para los impuestos, asistencia médica o asesoría profesional, seguramente  estarás dispuesto a hacer lo mismo para mantener tu integridad sexual.

7. Ponte cómodo - El problema de la tentación sexual no va a ninguna parte. Ha estado con nosotros desde tiempos inmemoriales, y no cabe duda de que será  una plaga hasta que Cristo venga. Así que  siéntete cómodo con la idea de que  necesitas  controlar tus deseos sexuales durante toda la vida, recordando siempre que tu integridad sexual es sólo una parte de la vida, en  el proceso de santificación que todos los cristianos pasan. "Con esto no quiero decir que yo haya logrado ya hacer todo lo que les he dicho, ni tampoco que ya sea yo perfecto", Pablo dijo a los Filipenses. "yo sé muy bien que todavía no he alcanzado la meta". (Filipenses 3:12-13) Así que aprende a amar el proceso.

8. Busca amor - "He estado buscando el amor en todos los lugares equivocados", dice una vieja canción. El pecado sexual al  que estás atraído  puede ser de alguna forma un sustituto  barato (aunque intenso)  del amor. Puedes arrepentirte del pecado, pero no de la necesidad que el  pecado representa. Así que busca amor en tu vida: amistades, familia, cónyuge, hermanos en la fe. Un hombre que ama de verdad, y sabe que es amado de verdad, es mucho menos probable que  busque de lo que ya tiene en lugares donde nunca lo encontrará. “¿Por qué gastan dinero en lo que no es pan, y su salario en lo que no satisface?" pregunta Isaías (Isaías 55:2.) Aprende a ser íntimo y auténtico. Es una de las mejores maneras de proteger tu corazón y tu integridad.

9. Busca la Gracia - No es el hombre sin pecado el que llega hasta el final, sino  el hombre que  aprende a levantarse  después de que  tropieza. Si tu lucha parece implacable, recuerda esto: cuando te comprometes a la integridad sexual, te comprometes a la dirección, no a la perfección. Es posible que tropieces en el camino – no que esto sea  justificación para el pecado, sólo una visión realista de la vida en este mundo caído. Lo que determina el éxito o el fracaso de un hombre imperfecto es su voluntad de levantarse, confesar su culpa, y continuar en la dirección que  se comprometió a seguir. Recuerda el  enfoque de Pablo: “olvidando ciertamente lo que queda atrás y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.” (Filipenses 3:14)

10. Vive con intensidad - ¿Cuál es tu pasión? ¿Cuál es tu llamado? ¿Qué tan claras son tus metas? Y, por cierto, ¿tienes alguna diversión? El hombre que no tiene una vida - una pasión, un sentido de propósito, la capacidad de jugar tan duro como el  trabaja - es un hombre con un traje vacío hecho para el pecado sexual. Tan importante como lo es la pureza, la vida es algo más que mantenerse sexualmente puro. Se trata de saber quién eres y por qué eres, saber dónde están tus prioridades, y hacia dónde te diriges. Si  no sabes estas cosas acerca de ti, tienes mucho en que pensar. Comprométete  a desarrollar tu vida como un buen administrador de tus dones y  oportunidades, y has  de ello  el contexto en el que tratarás de mantener tu integridad sexual. La integridad sexual para tu propio bienestar es una cosa buena; la integridad sexual, en aras de un llamado superior es mejor. Así que por todos los medios posibles apártate de tu pecado. Pero, al  hacerlo, gira a la vez hacia una vida significativa, orientada por metas, apasionada. !Ese es el arrepentimiento en su sentido más verdadero, más puro!

martes, 30 de octubre de 2012

¿POR QUÉ CONTINÚO PECANDO?


Constantemente recibo correspondencia de personas que profesan ser cristianos  preguntándome: “¿Porque Dios no me quita estos deseos para que yo pueda dejar de pecar?” Estas personas verdaderamente desean ser libres de su pecado sexual, del uso de la pornografía, la masturbación, etc.

De acuerdo con la Palabra de Dios, la respuesta es simple: Ellos continúan escogiendo desobedecer a Dios. Jesús dijo: “Si me aman obedecerán mis mandamientos” (Juan 14:15). Dios nos ha dado la voluntad de decidir, y si vamos a salir del lio en el que nos hemos metido, entonces nosotros debemos empezar a tomar las decisiones correctas. En nuestra relación con Jesús es importante entender que la conversión ocurre una vez en la vida en el momento en que  nos arrepentimos genuinamente de nuestros pecados y transgresiones, y le reconocemos  como nuestro único y suficiente Salvador. Este es en mi opinión el momento más importante en la vida del ser humano, este es el día en que pasamos de muerte a vida. Sin embargo es una tarea del creyente el entregar el señorío de su vida a Cristo cada día. Lucas 6:46 nos dice “¿Por qué me llaman ustedes “Señor, Señor”, y no hacen lo que les digo?” En mi lucha personal con el pecado sexual debo cada día tomar decisiones, debo decidir si hoy le voy a permitir a mis bajas pasiones tomar el control de mi vida o si le voy a entregar el control a Dios.

Nuestras acciones demuestran nuestras prioridades. Tenemos una conciencia que diferencia el bien del mal y, aunque tratamos de hacer el bien,  también estamos dispuestos a hacer el mal, a pesar del hecho de que sabemos que está mal. También tenemos la capacidad para justificar nuestras decisiones pecaminosas con excusas que nos hacen sentir lástima por nosotros mismos. Santiago 1:13-15 nos dice: “Cuando alguien sea tentado, no diga que ha sido tentado por Dios, porque Dios no tienta a nadie, ni tampoco el mal puede tentar a Dios.  Al contrario, cada uno es tentado cuando se deja llevar y seducir por sus propios malos deseos. El fruto de estos malos deseos, una vez concebidos, es el pecado; y el fruto del pecado, una vez cometido, es la muerte.” Si bien algunos tienen legítimos traumas que tienen que superar, la mayoría de nosotros sabemos que nuestro pecado es simplemente una patética opción a ceder a nuestros deseos carnales por un momento de excitación y placer. Nos dejamos arrastrar por nuestras bajas pasiones, esa vieja naturaleza que busca placer y que nos aparta del Creador.

¿Estás lleno de deseos por tener relaciones sexuales y experiencias placenteras antes del matrimonio? ¿Te la pasas pensando en formas de alcanzar placer con nuevas formas de depravación sexual? ¿Te hallas explorando nuevas fantasías sexuales como resultado de todas las imágenes indecentes con las cuales has llenado tu mente y tu corazón? ¿Planeas durante todo el día el momento en que estarás a solas para entrar a esas páginas de pornografía que encontraste en el internet? ¿Estás teniendo relaciones con tu esposa y al mismo tiempo estas adulterando en la mente con alguna otra persona? Si tus pensamientos frecuentemente caen dentro de alguna de estas categorías, quizás has encontrado a tu enemigo. Jeremías 17:9 nos revela: “Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?” y Jesucristo dijo: “Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, la inmoralidad sexual, los robos, los falsos testimonios y las calumnias. Éstas son las cosas que contaminan a la persona, y no el comer sin lavarse las manos” (Mateo 15:19-20). ¿Puede el problema estar dentro de tu propio corazón? Solamente tú sabes la respuesta a esta pregunta, pero todos podemos estar seguros que un corazón que no ha sido redimido producirá todas estas cosas en abundancia.

Todos deberíamos en este punto poner nuestro orgullo a un lado y revisar nuestros corazones cuidadosamente. Pasemos un tiempo delante de Dios pidiéndole que examine nuestros corazones y nos permita recordar toda la suciedad que aun tengamos, y que podamos rendirnos completamente ante la misericordia y el poder transformador de Jesucristo. El hipócrita que se auto engaña esta en el peor de los estados. El cree que todo está bien entre él y Dios (y cree que no tiene necesidad de cambiar o auto examinarse), cuando en realidad, nada está bien.

 Pídele a Dios que haga un trabajo profundo exponiendo todos los deseos y las intensiones de tu corazón. Pídele que despierte tu conciencia y te muestre toda la lujuria y los bajos deseos que aun te dominan. Este es el primer paso para encontrar victoria sobre tu pecado. Sal de la negación y reconoce que necesitas de Dios para limpiar tu corazón y transformar tu vida. “Si mi pueblo, sobre el cual se invoca mi nombre, se humilla y ora, y busca mi rostro, y se aparta de sus malos caminos, yo lo escucharé desde los cielos, perdonaré sus pecados y sanaré su tierra. Mis ojos van a estar abiertos, y mis oídos van a estar atentos a la oración que se haga en este lugar.” (2 Crónicas 7:14-15)

“Jesús le respondió: Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed;  pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás. Más bien, el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que fluya para vida eterna.” (Juan 4:13-14)


Diego Bedoya
integridadonline@gmail.com

lunes, 1 de octubre de 2012

La Batalla con la Tentación


Todos tenemos que tomar decisiones rápidas en algún momento en nuestras vidas. Momentos en que tenemos que pensar rápido. Cuando tomamos este tipo de decisiones  intervienen un montón de factores tales como el conocimiento, la experiencia, el sentido común, la intuición, el razonamiento y la confianza. El conjunto de estas cosas deben ocurrir rápidamente.

Cuando se trata del mundo de la pornografía y su consumo necesitamos ser capaces de “pensar rápido”. ¿Cuántas veces has estado solo en tu casa, sentado en tu computador y pensando darle una rápida mirada a una página pornográfica? Me imagino que un montón. Mentiría  si dijera que el pensamiento no ha pasado por mi mente.

Se de personas que han perdido matrimonio por el uso de pornografía, se de personas que han perdido sus empleos por el uso de pornografía, se de hogares que han sido destruidos, de lagrimas derramadas. El mundo de la pornografía es un mundo deprimente. Una vez que has cruzado la línea ya no encuentras un punto de regreso. Aun si te has prometido a ti mismo que solo mirarías por un minuto terminarás pasando horas frente a la pantalla. Pagina tras pagina es un camino sin final que te lleva a la nada, solo para terminar sintiéndote más vacío y menos satisfecho.

En mi vida una de las cosas que me han ayudado a tomar esas decisiones es el planear con anticipación cómo voy a reaccionar cuando llegue la tentación. Tienes que preguntarte a ti mismo cómo vas a reaccionar la próxima vez que te encuentres batallando la tentación y tomar decisiones con anticipación para que cuando llegue ese momento puedas actuar rápidamente. De esta forma puedes planear como te vas a proteger de la pornografía o cualquier otra actividad sexual en la que puedas llegar a involucrarte.

Si esos pensamientos aparecen en tu mente cuando estás trabajando a solas en tu computador, ten un plan listo. Cuando esos pensamientos comiencen a aparecer voy a……. (completa la frase con tu decisión). Puede ser algo tan sencillo como apagar el computador o la televisión y salir de tu cuarto para leer tu biblia y leer algunos capítulos. Esto apartará tu mente de la pornografía o el sexo y te ayudará a enfocarte en algo diferente.

“El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia.” (Juan 10:10)

Soy un hombre como tú que lucha con la tentación. He visto el daño en mi propia vida. Mi meta es compartir contigo lo que he aprendido y lo que me ha ayudado.

Piensa con anticipación cómo vas a reaccionar con anticipación frente a la tentación pues nunca sabes cuándo vas a tener que tomar una decisión rápida al respecto.


Diego Bedoya
integridadonline@gmail.com

miércoles, 1 de agosto de 2012

DESCUBRE LA LIBERTAD PARA TU ADICCION


La adicción a la pornografía es una fuerza destructiva que lleva a las personas a una vida de esclavitud.

Comenzando a una edad temprana, niños y adolescentes están siendo atraídos hacia la adicción a la pornografía por internet, sin estar conscientes del camino de destrucción en el que están entrando. La pornografía no es algo que se puede ver casualmente. Es un anzuelo del diablo que entra por los ojos de la persona y atrapa su alma (su mente, su voluntad y sus emociones).

Aquellos que quedan atrapados por la adicción a la pornografía pronto realizan que ella crea un insaciable deseo por más. Muchas personas han perdido sus carreras, sus matrimonios y sus familias debido a la adicción a la pornografía por Internet. Este deseo por más lleva a la persona a un espiral descendente que demanda imágenes y comportamientos más perversos. Imagina cómo pueden terminar niños que empezaron viendo imágenes explicitas a la edad de cinco años. Sus mentes y conciencias serán cauterizadas antes de ellos lleguen a la pubertad. Sin Cristo, ¿Qué clase de vida sexual saludable pueden ellos llegar a tener?

 Aunque el enemigo de las almas viene para robar, matar y destruir, Dios viene para brindar vida y vida en abundancia. (Juan 10:10-11)  El plan del enemigo para destruir tu vida no es más grande que el plan de Dios para darte libertad. “ninguna arma forjada contra ti podrá prosperar.” (Isaías 54:17) La obra de Jesucristo en la cruz ofrece el poder sobre el pecado y cualquier obra del enemigo de las almas. Como resultado, no importa cuán perversa tu vida haya llegado  a caer, tu puedes experimentar libertad de la adicción a la pornografía por Internet o cualquier otro tipo de prisión. ¡No es demasiado tarde! No importa si apenas has empezado a caer dentro de la adicción a la pornografía o si aun si has estado atrapado por años, ¡puedes ser libre! Jesucristo es la respuesta. El es el campeón que ha venido a destruir las obras del enemigo (1 Juan 3:8). La obra en la cruz está terminada, así que agárrate de esta obra y sal de la trampa del enemigo. “Si vives por el Espíritu, no seguirán los deseos de la naturaleza pecaminosa” (Gálatas 5:16)

Quizás te preguntas: “¿Cómo? He tratado pero no puedo detenerme” La respuesta es empezar ya mismo admitiendo que la adicción a la pornografía por internet es un pecado que te ha separado de tu relación con Dios. Luego clama a Dios por la misericordia y limpieza que está disponible debido a la muerte sacrificial de Jesucristo en la cruz, donde El cargó nuestra culpa por el pecado. El pagó el precio por ti porque El te ama. La Biblia nos deja saber que las buenas obras y la piedad seguirán  todos los días de sus vidas a aquellos que creen.

Este puede ser el día en que comiences a experimentar la bondad y la piedad de Dios por el resto de tus días. Busca a Jesús. El nunca te dejará y nunca te abandonará. El está  listo a sacarte de las garras de tu adicción a la pornografía. Jesús, el autor y consumador de la fe está esperando a que  decidas buscarle. El tiene planes para ti que te libertarán y te ayudarán para que no caigas nuevamente. El plan de Dios para ti incluye libertad de la pornografía. Así que búscale y permite que aquellos que tienen las herramientas espirituales para ayudarte puedan estar contigo en tu camino hacia la libertad.
“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” (Jeremías 29:11)

Escríbenos a  integridadonline@gmail.com