miércoles, 15 de junio de 2016
3 COSAS QUE LA IGLESIA NO TE ENSEÑA ACERCA DE LA PORNOGRAFÍA
Iglesia y
pornografía, ¡Vaya tema! Tradicionalmente, cuanto se trata de la iglesia y
porno, los lideres han dicho algunas cosas bastante incomodas y francamente
hirientes. Sin embargo la iglesia cristiana está empezando a entender que este es un tema
que no puede seguir siendo ignorado. Aquí tienes algunas cosas que la iglesia
no te enseña sobre el tema de la pornografía.
Una
expedición pornográfica puede sentirse increíblemente bien. No hay necesidad de
negar eso. Cuando tu estas “en la zona” y has decidido actuar en esa tentación,
la anticipación y el placer sexual de ver porno te hace sentir bien, muy bien.
Al menos por un poco de tiempo. Pareciera llenar el vacío en tu corazón,
pareciera que te satisface y te da control. La pornografía recurre a nuestros
instintos sexuales y el deseo innato de ser deseados, amados y tocados. Además,
no hay riesgo de que te rechacen o de dificultades de pareja, porque eres solo
tú y la pantalla de tu computador. ¿Cuánto mejor podría llegar a ser?
Bien, eso
es lo que pensamos hasta que las cosas comienzan a descender. De repente
empezamos a sentir remordimiento y empieza a hacerse claro que las cosas son
más dañinas que beneficiosas.
La mayoría
de las discusiones sobre el tema de la pornografía giran alrededor de estos temas.
La vergüenza, el deterioro de la intimidad y la degradación. Tales
conversaciones son necesarias. Ministrar y educar son necesarias para ayudar a
muchos adictos a la pornografía que llegan con remordimiento a la iglesia los
Domingos… y el resto de la semana.
Pero no
debemos olvidar o ignorar la realidad que el ver porno se siente bien. Los químicos
eufóricos del sistema de recompensa del cerebro son responsables por estos
sentimientos. La dopamina y la Oxitocina
son los químicos que producen esta sensación de placer.
Porno es
una forma fácil de excitarse, es por eso que tiene sus garras en muchas
personas.
2.
MUCHOS DE LOS SE SIENTAN JUNTO A TI EN LA IGLESIA ESTÁN LUCHANDO CON LA
PORNOGRAFÍA
Pero eso
no significa que todos en tu iglesia están de acuerdo con el uso de pornografía.
Muchos de los que van a tu iglesia luchan con esta adicción y quizás tu nunca
lo sepas pues ellos nunca lo admitirían. Tristemente aunque la iglesia es consciente del problema que se
acumula en sus sillas, solo unas pocas tienen programas establecidos para
ayudar a sus miembros a enfrentarse con su problema de la pornografía y
encontrar su libertad.
3.
DIOS NO ES EL ÚNICO QUE PUEDE AYUDARTE
Tu Padre
celestial te conoce y te ama. Tú eres
tan valioso para El que dio a su Hijo por ti. El persigue tu corazón como un
amante incasable y está trabajando para liberarte de la pornografía que te
esclaviza. El restaura tu corazón y tu mente y te revela la verdadera
intimidad.
Dios ha
motivado a muchas personas para crear recursos que pueden ayudarte. Está bien
que uses los recursos disponibles. Ellos son necesarios. No te sientas avergonzado de
buscar a otros para que te ayuden. Lee libros, toma clases, busca terapia. Dios
puede ayudarte a través de todas esas herramientas.
La
libertad no siempre es tan simple como el rendirte a Dios y ser liberado
instantáneamente. Usa los recursos que Dios te ha dado.
La
recuperación es posible.
domingo, 5 de junio de 2016
QUÉ HAGO CON TODOS ESAS IMÁGENES NEGATIVAS QUE HE PUESTO EN MI MENTE A TRAVÉS DE LA PORNOGRAFÍA
Esta es quizás una
de las preguntas más frecuentes que recibo de jóvenes que están trabajando en
ser libres de su adicción a la pornografía. Una persona que continuamente se ha
expuesto a la pornografía ha llenado su cerebro con miles de imágenes que han distorsionado
su percepción de una sana sexualidad y de no tomar cartas en el asunto de
limpiar la mente, afectará sus futuras relaciones y su comportamiento.
Puedes experimentar
la renovación de tu mente llenándote de la Palabra de Dios. Si has tenido un encuentro personal
con Jesucristo y te has arrepentido genuinamente de tus pecados y has
reconocido a Jesucristo como el único y suficiente Salvador de tu vida,
entonces de acuerdo a su Palabra, ahora eres templo del Espíritu Santo de Dios
y has sido llevado de muerte espiritual a vida eterna en Cristo. “Esto
significa que todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona
nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!” (2
Corintios 5:17).
Ser una nueva
creación en Cristo significa que hemos sido renovados. La persona pecadora que
éramos ya se ha ido como resultado de
ser completamente renovados a través de Jesucristo. Para algunos de nosotros
quizás ha sido toda una lucha el remover todo nuestros pecado y renovar
nuestras vidas, pero debemos mantenernos firmes en nuestra relación con Dios
quien a su vez continuará trabajando en nosotros para renovarnos y arrancar las
manchas del pecado. “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la
continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús
vuelva.” (Filipenses 1:6)
“Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque este determina
el rumbo de tu vida.” (Proverbios 4:23). El corazón es el centro de la vida. Es a través de este increíble
órgano interno que nosotros tenemos vida física. El corazón es también el
centro de la vida espiritual. Proverbios nos dice que debemos guardar nuestro
corazón porque de el mana la vida. Nuestro
corazón determina nuestras acciones y refleja si Cristo es o no el
centro de nuestra vida. Por eso es importante pedirle a Dios que continuamente
renueve nuestros corazones. Haz un
inventario de tu corazón. ¿Está tu corazón donde necesita estar o necesita ser
renovado por Dios? Pídele a Dios que renueve tu corazón y permite que El sea el
centro de tu vida. “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí” Salmos 51:10
Frecuentemente escucho decir que la mente
desocupada es el laboratorio del diablo. Hay mucho de cierto en este dicho pues
muchas de las batallas espirituales que luchamos contra nuestro enemigo se
llevan a cabo en nuestra mente. Quizás es la culpa por tus pecados pasados que
nuestro enemigo espiritual continúa poniendo en tu mente o el deseo por
regresar a esos sitios del Internet que te atrapan y te encadenan en el ciclo
destructivo de la pornografía y la adicción sexual.
Quizás te susurra palabras negativas que te hacen
dudar de tu fe o disminuyen tu habilidad para completar las cosas que Dios
quiere que hagas. “No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien
dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de
pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual
es buena, agradable y perfecta.” (Romanos 12:2). Permite que Dios te
transforme a través de la renovación de tu mente. Ora a Dios y pídele que remueva los pensamientos
contaminados por el pecado sexual que el enemigo de las almas continúa
infiltrando en tu mente y deja que Dios renueve tu mente con la claridad y pureza
de su Palabra. Deja que Dios te ayude a pelear la batalla de tu mente y obtén
la victoria. “¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.” (Salmos
119:9)
Ministerio Integridad Online
integridadonline@gmail.com
lunes, 30 de mayo de 2016
¿COMO ARRUINAR EL BUEN SEXO?
Algunos dicen que es
pecado, otros no están muy seguros. Pero tú sabes que puede arruinar tu vida
sexual.
LA
MASTURBACIÓN
Quizás no fue el tema del sermón de tu pastor del domingo
pasado y muy probablemente tu padre nunca te hablo del tema mientras crecías. En
el colegio poco se habla del tema y aunque muchos lo hacen, cuando alguien es
descubierto haciéndolo se convierte en el estigma y la burla de todos. Es un
tema difícil para muchos hombres y una adicción para un gran porcentaje.
Algunos incluso se preguntan si no es mejor masturbarse
para satisfacer los deseos sexuales en lugar de una forma más clara de pecado
sexual como la fornicación o el adulterio.
Uno de los desafíos para resolver estas preguntas es que
el mundo secular ha estado muy ocupado haciendo lucir la masturbación como una
cosa normal y disipando las consecuencias negativas, (aunque no es verdad que
te va a dejar ciego). Muchos han ido al psicólogo o a su pastor para hablar de
sus hábitos de masturbación y lo que han escuchado ha sido: “¡No te preocupes
por eso! ¡Eso es normal!” Es cierto que la experiencia de masturbarse es muy
común. Aun los bebes se tocan a sí mismos y experimentan cierto placer. Muchos
adolescentes encuentran esta experiencia nuevamente llegando al orgasmo y
sienten placer y miedo al mismo tiempo. En ese momento esto es una
curiosidad normal.
El desafío más grande al responder preguntas sobre la
masturbación es que la Biblia no menciona la palabra directamente. Pero hay
algunas cosas que debemos tener en mente.
Mientras que la Biblia no es clara sobre la masturbación,
si es clara sobre la fantasía lujuriosa. En Mateo 5:27-28 Jesús enseña que el
pensar en una mujer con lujuria es adulterio. Si estas buscando justificar la
masturbación, vas a tener que preguntarte en lo que piensas cuando lo haces.
Alcanzar el orgasmo mientras piensas en alguien con quien no estás casado es,
de acuerdo con Jesús, adulterio. Pensar en algún escenario sexual y alcanzar el
orgasmo a esos pensamientos condiciona
lo que puede ser tu sexualidad. Esto es
peligroso ya que establece expectativas irreales en lo que el sexo con tu
esposa o futura esposa debería ser.
Otro punto a considerar es el hecho de que masturbarse
lleva a cierta forma de tolerancia. El efecto de la tolerancia significa que
entre más haces algo mas vas a tener que hacerlo para alcanzar en mismo efecto.
Un drogadicto al comienzo solo necesita una pequeña dosis para alcanzar placer,
pero con las semanas, los meses o los años va a necesitar dosis más grandes o
drogas más fuertes para experimentar el mismo placer.
Los pensamientos sexuales causan una reacción química en
el cerebro. Eso es lo que hace a nuestros cuerpos reaccionar para tener
relaciones sexuales y los sentimientos placenteros que llegan con ello.
Fantasear sobre el sexo y alcanzar el orgasmo a través de la masturbación crea
esta reacción química. Entre más te masturbes mas tolerancia se produce y vas a
tener que hacerlo más frecuentemente para obtener los mismos efectos. El efecto
de la tolerancia puede hacer que la fantasía sexual envuelta en el masturbarte
necesite volverse más emocionante, mas provocativa y más peligrosa. Puede ser
que tus propias fantasías sexuales se conviertan en algo más elaborado
incluyendo nuevas clases de actividades sexuales y el cambio constante de compañeros
sexuales imaginarios.
La mayoría de las veces que alguien se masturba lo hace
acompañado de pornografía. Esta es probablemente la forma más fácil de
excitarse cuando se está solo, pero también es la forma más fácil como una
persona se convierte en adicto a la pornografía. Cuando una fuerza tan poderosa
como la pornografía se une a la masturbación, las garras de la pornografía te
atrapan más fuerte. Así que en lugar de preguntarnos si la masturbación es un
pecado, quizás deberíamos preguntarnos si hay algo más profundo en nuestras
vidas que nos lleva a usar la pornografía y la masturbación como una forma de
medicarnos. Una buena pregunta seria ¿Por qué necesitamos usar estas cosas?
Quizás te has dado cuenta que las veces en que sientes
deseos de masturbarte son esos momentos cuanto te sientes solo, cansado,
disgustado, asustado o estresado. Cuando usamos la masturbación como una forma
de escape para estos sentimientos, estamos negándonos a la oportunidad de que
maduremos y reaccionemos a las situaciones de la vida en una forma apropiada.
Alcanzar el orgasmo mediante unos minutos de masturbación
te puede llevar a graves problemas fisiológicos como la eyaculación precoz, un conteo más bajo de
esperma, sueños húmedos y a perder
rápidamente la erección.
Si estas buscando acabar con la masturbación recuerda que no estás solo en esta batalla. Tu lucha es
algo que muchos hemos experimentado. Nada nos puede separar del amor de Dios.
Encuentra compañerismo con otros hombres con quienes puedas ser honesto acerca
de tus sentimientos y tus comportamientos. El ser honesto es el primer paso para la
sanidad. Cuando sueltas una carga en una conversación, estás dando el primer
paso hacia la libertad de tu adicción. Compartir abiertamente disuelve la vergüenza
de lo que hemos hecho, y así es como podemos llegar a la raíz de las cosas.
Comenzar un dialogo también te ayuda a descubrir tus
patrones de comportamiento, razones y racionalizaciones para tus hábitos. Sin
rendir cuentas a otra persona es muy fácil hacer estas cosas a un lado. Pero al
mirar a alguien a los ojos, alguien que tiene la autoridad para decirnos la
verdad, trae a nuestra vida una tremenda claridad del porque estamos enredados
en estos ciclos de comportamientos destructivos.
Más aun, cuando logras traer un hábito destructivo hacia
la luz, inmediatamente pierde su poder y su seducción. Comienzas a ver el hábito
por lo que realmente es. Puedes ver como no estás girando solo en la oscuridad.
Encuentra por lo menos una persona a quien puedas confiarle todo acerca de ti.
Se siente muy natural el esconder nuestras luchas en orden de parecer que somos
perfectos. Pero mientras mantengas tu basura escondida, esta continua descomponiéndose,
continúa controlándote y atormentándote hasta que te enfrentes a ella. Dios nos
ha dado un plan para traigamos toda esa basura a la luz: “Confiésense los pecados unos a otros
y oren los unos por los otros, para que sean sanados” (Santiago 5:16).
Este es un plan simple, pero no significa que sea fácil.
Hablemos del tema, escribenos a integridadonline@gmail.com
Diego Bedoya
Ministerio Integridad Online
miércoles, 25 de mayo de 2016
¿CÓMO ARRUINAR TU VIDA SEXUAL ANTES DE SIQUIERA HABERTE CASADO?
¿Quieres tener una gran vida sexual por
20-30-50 años de matrimonio? Aquí tienes algunos principios que afectarán los
resultados finales.
Juan y María fueron novios y estaban seguros
que se dirigían hacia un matrimonio feliz ya que estaban muy enamorados. El
afecto pronto se volvió en caricias prolongadas y eventualmente en relaciones
sexuales frecuentes antes del matrimonio. Ambos sabían que esto violaba lo que
dice Dios en su Palabra (1 Tesalonicenses 4:1-8) y se sentían
avergonzados. Ellos trataron de recuperar el autocontrol y evitar la fornicación,
pero continuaban fracasando. Ninguno sabía cómo detenerse, y empezaron a
culparse mutuamente. Las peleas empeoraron hasta que finalmente terminaron su
relación, ambos devastados y sintiendo que su vida y ministerio habían sido
arruinados para siempre.
Derrotado, Juan llego primero en busca de
ayuda. No entendía como algo que había comenzado tan bien pudo terminar tan
mal. María tardo un poco más en pedir ayuda pues llevaba una pesada carga de
culpa y vergüenza. Ella había usado anticonceptivos para evitar un embarazo,
pero había tenido un aborto y ni siquiera le había contado a Juan por temor a
perder su reputación. Juan y María eventualmente reiniciaron su noviazgo, pero
tendrían que trabajar duramente en todo el “equipaje” que llevaban a cuestas
antes de que pudieran tener el matrimonio feliz con el que habían soñado en la
adolescencia. ¡Todo este dolor se pudo haber evitado tan solo con seguir el diseño de Dios para su relación
de noviazgo y matrimonio!
EL DESCONOCIMIENTO DE LA
SEXUALIDAD BÍBLICA
El sexo fue idea de Dios desde la creación (Génesis 2:23-24),
y es bueno. A lo largo de la Biblia, la pureza sexual (un hombre y una mujer
para toda la vida, renunciando a todos los demás) es el plan de Dios. Sin
embargo, nuestra cultura ha ignorado este estándar. En cambio, muchos ven al
sexo como algo recreacional, algo para ser disfrutado casualmente con cualquier
participante dispuesto, sin tener nada que ver con una relación sellada por un
pacto o contrato matrimonial.
El plan de Dios incluye un pacto de
matrimonio con el compromiso permanente de amar, servir, honrar, proteger y
proveer para las necesidades del otro en todas las formas posibles.
Culturalmente la convivencia de parejas antes del matrimonio se ha vuelto
aceptable. Sin embargo, estadísticamente hablando, un porcentaje mucho más alto
de parejas que cohabitaron terminan en divorcio, que las parejas que esperaron
hasta casarse para tener sexo y convivir.
Susana y William venían de familias
progresistas que les animaron a ser independientes y avanzar en sus carreras.
Cuando se fueron a vivir juntos fue celebrado como un acto de madurez. Ellos
tenían una excitante carrera y una vida amorosa. Luego, con un hijo en camino,
decidieron dar el siguiente paso y casarse.
Fue entonces cuando los problemas comenzaron.
William se quejaba de que Susana ya no era divertida. Susana se quejaba de que
William no estaba tomando seriamente su rol como padre y esposo, el aun quería pasar
mucho tiempo afuera con sus amigos. Muy pronto, William estaría pasando tiempo
en los bares en lugar de ayudar a Susana con la bebe, y luego conoció a alguien
más que trajo nuevamente emoción a su vida. El dejo a Susana y a su hija por
otra mujer.
Susana estaba devastada, pero llego a ver
cómo Dios uso el divorcio para traerla a Cristo. Ella llego a entender como las
bases establecidas en la convivencia antes del matrimonio no fueron lo suficientemente
fuertes para soportar las tormentas del matrimonio y la paternidad. (1 Corintios 6:9-20). Después de años de crecimiento y sanidad Susana esta ahora
casada con un hombre temeroso de Dios y tiene un matrimonio solido y
satisfactorio.
FALTA DE AUTOCONTROL
Los jóvenes son continuamente advertidos en
Proverbios de evitar los malos amigos (Proverbios 1:10; 13:20)
Pasar tiempo con la gente equivocada corrompe las buenas costumbres (1 Corintios15:33). La presencia de malas compañías fomenta un estilo de vida
sin restricciones. Algunas caídas de la juventud dan comienzo a comportamientos
que de continuar pueden impedir un matrimonio feliz o una vida sexual
satisfactoria en el futuro. Las malas compañías animan esta clase de
comportamientos.
Los electrónicos modernos han facilitado el
acceso a la pornografía. Aquel que pasa horas viendo pornografía no está
pensando en su futuro, pero está poniendo imágenes en su mente
muy difíciles de ignorar. La falta de control en lo que miramos (Job 31:1) puede ser el inicio de una caída lenta en un
espiral de degradación. La Palabra de Dios nos llama a capturar todo
pensamiento a la obediencia de Cristo (2 Corintios 10:5; Filipenses 4:8).
La masturbación es
una falta de control que frecuentemente comienza en la adolescencia, pero
conlleva efectos devastadores en el matrimonio. El plan de Dios para el sexo es
la satisfacción mutua en el matrimonio, pero la masturbación establece un
comportamiento egoísta que disminuye la satisfacción sexual de uno o de ambos.
En lugar de la gratificación inmediata, Dios nos enseña que la paciencia y el
autocontrol mejoran el sexo en el matrimonio. El cuerpo pertenece al Señor (1 Corintios6:19-20) y al cónyuge (1 Corintios 7:2-5), por lo que la
masturbación no tiene ninguna parte en una vida que honre a Dios.
¡HAY ESPERANZA!
El autocontrol (dominio propio) es un fruto
del Espíritu Santo (Gálatas 5:19-24) y puede ser madurado al negarse
a sí mismo y aprendiendo a obedecer la Palabra de Dios: “Por lo tanto, amados hermanos,
les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de
ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le
agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo. No imiten las conductas ni las costumbres de este
mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles
la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para
ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta” (Romanos 12:1-2).
Comportamientos aprendidos en la juventud pueden ser difíciles de romper, pero
por la gracia de Dios, cualquiera que lo desee puede aprender a dejar los
comportamientos de la vieja vida y a poner en práctica la obediencia a la
voluntad de Dios a través del arrepentimiento genuino, la santificación y la
disciplina.
No tienes que vivir esta vida solo,
Jesucristo ha prometido completar la buena obra que comenzó en tu vida hace
muchos años. “Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra
en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que
Cristo Jesús vuelva“. (Filipenses 1:6).
Si estas buscando ayuda para vivir una vida
integra y romper con los ciclos adictivos del pecado sexual puedes escribirnos
a integridadonline@gmail.com
jueves, 19 de mayo de 2016
Secretos y Vergüenza: ¿Por qué necesitamos confesar nuestras luchas a otros?
“Necesitas escribir en un papel todos tus pecados sexuales y dárselas a la
persona a quien rindes cuentas.”
Mi sangre comenzó a
hervir cuando escuche estas palabras. Se podía notar en mi rostro lo molesto que
estaba. Nunca antes había estado más consciente de mis derechos. No me
puedes obligar a hacer esto, pensaba yo, no me puedes forzar a decirte
nada. Qué momento tan difícil en mi vida; tener que ponerle palabras a
mi lucha secreta con la pornografía, la masturbación y la fornicación, y
contarle a otro ser humano. Como parte del curso que estaba tomando habíamos llegado
al punto en que tenía que hacer un inventario moral y espiritual de todas las
luchas secretas y ponerlas en palabras. Después de años de luchar secretamente
con el pecado sexual, finalmente entendí que necesitaba ayuda y que no podía seguir
luchando solo.
Confesión, rendirle
cuentas a otra persona, estas palabras hacen que muchos no vuelvan a escribir a
nuestro ministerio. Me llegan continuamente correos pidiendo una cura mágica para
su adicción a la pornografía y la masturbación. Sin embargo la idea de contarle
a alguien nuestros más oscuros secretos y nuestras constantes caídas en el
espiral de la degradación sexual, es algo que muy pocos están dispuestos a
hacer.
Todos los recursos
sobre la adicción sexual te van a llevar al mismo lugar: “Confiésense sus pecados unos a
otros, y oren unos por otros, para que sean sanados” (Santiago 5:16).
Cuando confiesas tus
pecados a Dios encuentras perdón, cuando confiesas tus pecados a otros
encuentras sanidad.
La confesión es el
puente que conecta la herida con la sanidad. Es la forma cómo puedes pasar del
quebrantamiento a la restauración.
¿Por qué es tan difícil
confesar tu adicción a la Pornografía y al pecado sexual?
Si
examinas tu corazón te darás cuenta que te importa mucho lo que la gente piense
de ti. Lo último que queremos es que alguien nos vea como adictos a la pornografía.
Admitir eso nos pone en compañía de una categoría que la sociedad considera
detestable-violadores, pedófilos, adúlteros, prostitutas. No es una compañía agradable.
Una
de las grandes victorias del enemigo de las almas es convencer al adicto sexual
de que no le puede contar a nadie su pequeño y sucio secreto. Pensamos que
nadie más entenderá, pensamos que nadie más lucha con lo mismo. Pensamos que si
les confesamos a otros vamos a ser humillados. Nos imaginamos caminando
permanentemente con un cartel que nos identifica por el resto de nuestras
vidas.
Pero
estamos equivocados.
La
confesión lleva a la gracia. La confesión
remueve el más grande obstáculo que hay entre nosotros y nuestra
libertad-nuestro orgullo. Cuando confesamos que no somos tan perfectos como
otros piensan, en ese momento comenzamos a sanar. Cuando nos quebrantamos y
confesamos a otros, en ese momento comienza la restauración.
La
vergüenza es el producto de nuestros secretos. Mantener tus luchas en secreto ha
logrado apartarte de los demás. Entre más tiempo mantengas tu secreto
escondido, mas vas a creer que no lo debes compartir. Entre más tiempo
permanezcas callado, más oscuro y poderosos crecerá tu pecado. Entre más
guardes silencio sobre tu adicción, mas convencido estarás de que tendrás que
vivir por el resto de tu vida sin contárselo a nadie.
Con
la confesión llega la luz, la esperanza y la libertad. Con la confesión podrás
experimentar que hay esperanza para tus luchas con el pecado sexual. Cuando confiesas tus pecados a Dios encuentras
perdón, cuando confiesas tus pecados a otros encuentras sanidad.
Mientras
me negué a confesar mi pecado,
mi
cuerpo se consumió,
y
gemía todo el día.
Día
y noche tu mano de disciplina pesaba sobre mí;
mi
fuerza se evaporó como agua al calor del verano.
Finalmente
te confesé todos mis pecados
y
ya no intenté ocultar mi culpa.
Me
dije: «Le confesaré mis rebeliones al Señor»,
¡y
tú me perdonaste! Toda mi culpa desapareció.
(Salmos
32:3-5)
Diego Bedoya
miércoles, 27 de agosto de 2014
ETAPAS DE LA ADICCIÓN A LA PORNOGRAFIA
Puede empezar como algo aparentemente inofensivo. Imágenes corregidas digitalmente en una revista o un sitio en el Internet. Muy pronto estarás deseando imágenes más gráficas y cayendo más frecuentemente. La pornografía, una adicción secreta, te agarra cuando estas débil y te mantiene en sus garras. Planta semillas de alienación, ataca y destruye las relaciones y roba tu autoestima. Las demás personas se convierten en objetos, o peor aún, en maquinas de placer. Perdido en un mundo de fantasía, la pornografía se convierte en tu guía, tu norte, y el lugar donde regresas cotidianamente.
No todos los que ven pornografía se convierten en adictos a ella. Algunos solamente saldrán con ideas distorsionadas acerca de las mujeres, el sexo, el matrimonio y los niños. Esta clase de daño es lo suficientemente dañina. Y la pornografía no es el único ingrediente en la adicción. Usualmente aquellos que se convierten en adictos tienen alguna clase de problema emocional que permite que la adicción eche raíces profundas. La pornografía es un sustituto barato de algo muy importante y valioso: la intimidad.
Intimidad significa ser conocido interior y exteriormente, y ser amado por quien eres. Dios nos diseño para relacionarnos, nos hizo con deseo de intimidad. Pero el ser conocido como realmente eres, causa temor pues nos hace vulnerables. Es por eso que andamos buscando intimidad en lugares fáciles como la pornografía y el Internet. Para muchos, es más fácil tener una imagen en el computador que tener que relacionarnos con una mujer con corazón, mente y emociones. Una imagen no tiene expectativas. No tienes que impresionar a una imagen o enfrentar las situaciones que se presentan cuando te relacionas con una persona de verdad. La pornografía es un substituto dañino de las verdaderas relaciones.
Algunos de los que están leyendo este artículo se convertirán en adictos a la pornografía, como lo era yo. A las compañías pornográficas no les preocupa si te vuelves adicto a su producto. Es excelente para el negocio. Un cliente adicto continuará regresando por más. Y por eso ellos llenan sus sitios con imágenes que te excitan, despiertan tu libido y alborotan tus hormonas.
No tienes que inyectarte ninguna droga con agujas para volverte adicto a la pornografía, tu cuerpo producirá sus propias drogas solo con mirar las fotografías, imágenes o vídeos. ¡La adicción a la pornografía puede ser mucho más difícil de romper que la adicción a la cocaína!
5 ETAPAS DE LA ADICCIÓN
· EXPOSICIÓN TEMPRANA. La mayoría de los adictos a la pornografía empiezan a una temprana edad. Ellos son expuestos cuando son muy jóvenes y ahí empieza el problema. Tristemente muchos niños son expuestos a la pornografía por algún material que ha usado alguien en su propio hogar, su padre, su hermano mayor o alguien de su propia familia. Otros niños son expuestos a la pornografía por sus compañeros de colegio.
· ADICCIÓN. Continúas regresando a la pornografía. Esta comienza a ser una parte regular de tu vida. Estas atrapado. No puedes dejarla. Te has convertido en adicto.
· DEGRADACIÓN. Después de un tiempo comienza la degradación. Empiezas a buscar imágenes más gráficas, más fuertes. Aquellas imágenes pornográficas que antes te parecían asquerosas ahora te excitan.
· DESENSIBILIZACIÓN. Con el tiempo, empiezas a perder el placer que antes sentías. Aun las más degradantes imágenes pornográficas no lograrán excitarte. Te volverás desesperado por encontrar los mismos placeres que antes sentías y no podrás lograrlo.
· ACTUAR SEXUALMENTE. En este punto, muchos hombres hacen un salto peligroso y comienzan a actuar sexualmente. Se trasladan del papel, las películas y el computador, al mundo real. Algunos incluso empiezan a fantasear en violar e incluso llegan a hacerlo. La adicción a la pornografía es algo muy serio.
¿ACABAS DE DESCUBRIR QUE ERES ADICTO?
La Biblia habla claramente de este proceso de degradación en el primer capítulo del libro de los romanos: “A pesar de haber conocido a Dios, no lo glorificaron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se extraviaron en sus inútiles razonamientos, y se les oscureció su insensato corazón. Aunque afirmaban ser sabios, se volvieron necios y cambiaron la gloria del Dios inmortal por imágenes que eran réplicas del hombre mortal, de las aves, de los cuadrúpedos y de los reptiles. Por eso Dios los entregó a los malos deseos de sus corazones, que conducen a la impureza sexual, de modo que degradaron sus cuerpos los unos con los otros. Cambiaron la verdad de Dios por la mentira, adorando y sirviendo a los seres creados antes que al Creador, quien es bendito por siempre. Amén. Por tanto, Dios los entregó a pasiones vergonzosas.” (Romanos 1:21-26)
El adicto a la pornografía está dándole a unas imágenes de computador, al cuerpo humano y el placer, el primer lugar en su vida; el sexo y el placer se convierten en su ídolo y su dios. Dios nos llama al arrepentimiento, a abandonar el pecado y a regresar a Él. “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia” (Proverbios 28:13)
El ministerio Integridad Online ofrece recursos para aquellos que desean romper las cadenas de la adicción a la pornografía y el pecado sexual. Si deseas ayuda personalizada puedes escribirnos a nuestro correo electrónico a integridadonline@gmail.com
Artículo basado en materiales de la página del ministerio enfoque a la familia en ingles, Dare to Dig Deeper booklet.
lunes, 17 de febrero de 2014
LA PORNOGRAFÍA ES UNA DROGA
En
la superficie, la cocaína y la pornografía no parecen tener mucho en común,
pero estudios están mostrando que al ver pornografía el cerebro libera los
mismos químicos placenteros que produce con el consumo de drogas. Más aun, tu
cerebro comienza a reconfigurarse a causa de esta estimulación artificial. La cocaína y la pornografía no parecen tener mucho en común. Una
es comprada ilegalmente en sitios de mala muerte; la otra es gratis a través
del Internet. Un hábito puede llegar a ser bien costoso rápidamente, mientras
que el otro solo te cuesta lo que pagas por la conexión del Internet.
Entonces,
¿Dónde está la similitud? Dentro del cerebro.
En
caso de que no seas un neurocirujano, aquí tienes un curso acelerado de cómo
funciona el cerebro. En lo profundo de tu cerebro existe algo llamado un “sistema
de recompensa”, su función es ayudarte a mantenerte vivo haciendo exactamente
lo que su nombre promete: te recompensa, o más específicamente, te recompensa
cuando haces algo que promueve la vida, como el comer o alcanzar algo por lo
cual has trabajado duramente en conseguir. Y la forma en que te recompensa es
produciendo químicos en tu cerebro –principalmente uno llamado dopamina, así
como también otros como la Oxitocina.
Normalmente,
estos químicos son útiles. Ellos nos ayudan a sentir placer y a relacionarnos
con otras personas. También nos motivan a volver a practicar actividades que
nos hacen sentir bien. El problema es que el sistema de recompensas puede ser
secuestrado. Sustancias
como la cocaína y los opiáceos hacen que el sistema de recompensa de sus
usuarios genere altos niveles de dopamina
sin que el usuario haga nada para
obtener esta recompensa. ¿Adivina que más hace esto? La pornografía.
Y
este aumento de dopamina está causando más que solo sentimientos. Al recorrer
el cerebro, la dopamina ayuda a crear nuevas conexiones neurológicas que esencialmente llevan al
usuario a regresar a esos comportamientos que generaron la liberación de esos
químicos.
Entre
más una persona usa drogas o una persona mira más pornografía, mas estas
conexiones se generan en el cerebro haciendo mas fácil para la persona el
regresar a seguir usando, sea que quiera o no.
Con
el tiempo, la constante sobrecarga de químicos causa también otros cambios en
el cerebro. Así como un drogadicto necesita drogas más fuertes para generar el
mismo placer que antes sentía con dosis mínimas, de la misma manera el usuario
de pornografía genera una tolerancia y su cerebro se adapta a los altos niveles
de dopamina generados por el consumo de pornografía. En otras palabras, aunque
el uso de pornografía sigue produciendo dopamina en el cerebro, el usuario no
puede sentir sus efectos como antes.
Esto
se debe a que el cerebro se está
tratando de proteger de una sobrecarga de dopamina mediante la eliminación de
algunos de sus receptores químicos, los cuales actúan como diminutos guantes
que atrapan la dopamina liberada. Con menos de estos receptores, el cerebro
piensa que hay menos dopamina y el usuario no siente una reacción tan fuerte
como antes. Como resultado, muchos usuarios de pornografía tienen que encontrar
más pornografía, más frecuentemente, o encontrar una versión más extrema –o las
tres al mismo tiempo- para generar más dopamina y poderse sentir excitados.
Y
una vez que el usuario de pornografía se acostumbra a tener su cerebro
generando estos químicos, el tratar de acabar con el hábito puede llevarlo a
experimentar los mismos síntomas de abstinencia que siente el drogadicto
tratando de romper el hábito.
Mientras
que la gente frecuentemente piensa que la pornografía es algo que ha existido
siempre, la versión moderna de pornografía es algo totalmente diferente.
Gracias al Internet, la pornografía ahora mezcla las más poderosas descargas de
dopamina que el cuerpo puede producir con un cóctel de otros elementos –la
sorpresa, la novelería sin fin y las impactantes imágenes disponibles- todo
esto incrementa la producción de dopamina en el cerebro. Y debido a que el
Internet ofrece una interminable fuente de variedad, los usuarios pueden saltar
a una nueva imagen cada vez que su excitación comienza a disminuir, manteniendo
altos niveles de dopamina por horas en sus sistemas.
Es
como si hubiésemos encontrado una forma de heroína 100 veces más poderosa que
podemos usar en nuestra propia casa y que nos inyectamos a través de los ojos.
Espero
que este conocimiento te permita entender los peligros detrás del uso de la pornografía.
Escoge rechazar la pornografía, comparte este mensaje con otros y ayuda a
cambiar la historia. ¡Dile no a la pornografía!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








